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Preparar archivo para imprenta

El diseño gráfico se ha hecho muy accesible en los últimos años gracias al uso extendido de programas de diseño por parte de la población en general, así como de servicios en línea con plantillas muy vistosas y gráficos fáciles de usar. 

Sin embargo, nosotros siempre recomendamos contactar con un/a profesional del diseño gráfico para trabajos relacionados con imágenes corporativas de empresas. Con más razón cuando el objetivo es comercial y dichos diseños están enfocados para hacer publicidad, puesto que lo que se busca es llegar al máximo público posible. Al igual que buscamos un albañil para construir una casa, cuando la imagen que queremos dar va a repercutir sobre nuestra marca, debemos buscar a un profesional

No obstante, hay otros casos en los que podemos aventurarnos nosotros mismos para construir esas imágenes. Hay que pensar que muchas de las herramientas a las que tenemos acceso están pensadas para generar imágenes que se usarán para webs, redes sociales u otros soportes digitales. Por eso hay que tener en cuenta varios factores si lo que buscamos es que finalicen en soporte papel. 

¿Por qué es tan importante preparar el archivo para la imprenta? Sencillo: para que el resultado sea tal y como tú lo esperas. Si no se ha realizado bien se abren dos posibilidades: que la impresión no sea correcta o que desde la imprenta tengamos que hacer modificaciones que al final van a repercutir en costes imprevistos.

Infografía de cómo preparar un archivo para imprenta

Aspectos generales a tener en cuenta para preparar un documento para imprimir en papel

  • Tamaño

A la hora de hacer tu diseño, escoge el tamaño final que va a tener la impresión para que así puedas ajustar todos los elementos. Hay veces que los clientes llegan con archivos tamaño A4 para hacer tarjetas de visita, con el consecuente problema de que luego el texto no se lee. Asimismo, ajusta el tamaño de la mesa de trabajo al tamaño final, para evitar que tengamos que hacer recortes y haya susceptibilidad de error. 

  • Formato

El formato ideal para guardar tu archivo es .pdf, ya que guarda mucha información y pesa poco. Además, sólo en este caso se puede enviar por Whatsapp sin que pierda calidad. Todos los software de edición y diseño tienen la opción de guardar en .pdf. 

Sin embargo, no todas las aplicaciones online nos dan la opción de guardar en este formato. ¿Qué hacer en estos casosEl orden de preferencia es:

      1. .tiff – el archivo pesará mucho, pero no perderá información y por tanto la impresión será óptima.
      2. .png – el archivo se comprime para pesar menos, pero no perderá demasiada información.
      3. .jpg – es la extensión utilizada por excelencia para el mundo digital, pero la menos recomendada para la impresión. El archivo se comprime para pesar muy poco, pero a costa de perder mucha información y calidad. 


Si no tenemos otra opción que guardar en .jpg, al menos que no pase por Whatsapp en ningún momento (no lo envíes por ese medio ni tampoco lo recibas tú así). Esta aplicación de mensajería, al igual que otras, comprimen aún más la imagen, por lo que si se quiere hacer una impresión de esa fotografía a un tamaño mediano, el resultado final será una
bonita impresión pixelada y borrosa. 

  • Sangrado


Estamos ante el talón de Aquiles de la impresión y una de las cosas a tener en cuenta para que el resultado de nuestro trabajo sea sublime. El sangrado en Artes Gráficas no es una cuestión de “Crimen y Castigo”, sino que se trata de extender el diseño unos milímetros más allá del tamaño final de la impresión. Cuando imprimimos un archivo, lo hacemos en hojas más grandes que el diseño y luego se cortan. Lo que sucede es que esta acción mecánica no siempre es perfecta, y el corte se puede desplazar un milímetro fuera del diseño. Si no dejamos esa sangre, quedará un bonito filete blanco en los márgenes. No es el fin del mundo, pero sí que desagradable para la vista. ¿Cómo evitarlo? En los programas de diseño suelen tener una opción para dejar ese sangrado a la hora de ajustar el documento. Si utilizas una aplicación, ten en cuenta que a la hora de cortar nos iremos un poco hacia el interior, por lo que no pongas información importante muy cerca del borde. Si el fondo de tu diseño es completamente blanco, no es necesario dejar sangre. Si tiene una imagen u otro diseño de fondo, se trata de ampliar SOLO esa imagen. El sangrado que recomendamos dejar es 3mm en cada margen de la página.

Ejemplo del sangrado de una imagen que se va a imprimir
  • Márgenes de seguridad

Se trata del espacio que debes dejar entre el texto o información importante y el borde. Bajo la misma premisa de la sangre, si pones el texto muy pegado al borde, puede ser que se pierda una parte. Para evitar que quede muy desequilibrado, deja al menos 5mm de margen entre los elementos importantes (sin contar el fondo) y la línea de corte. 

Si contamos la sangre, deja al menos 8mm de margen entre los elementos importantes y el borde de tu diseño. 

Aspectos a tener en cuenta para preparar archivo para imprenta si usas un programa especializado

InDesign, Photoshop, Ilustrator… hay mucho software especializado, ya sea de pago o libre (como por ejemplo Gimp). En cualquier caso, siempre hay que tener en cuenta lo siguiente:

  • Resolución:

Si bien en el mundo digital la resolución idónea es 72ppp, para la impresión el ideal es 300ppp. Pensar en poner una resolución mayor (como 600ppp) para que la calidad de impresión sea mayor es una pérdida de tiempo, ya que la prensa digital no trabaja a esa resolución y sólo repercutirá en una mayor lentitud a la hora de procesar la imagen.

  • Color:

Esta es otra de las grandes diferencias entre las imágenes digitales y las impresas. En el formato digital se utiliza el código de color RGB (red/green/blue) mientras que en el la impresión usamos el código CMYK (cyan/magenta/yellow/black). Aquí no es el mejor lugar para explicar la diferencia entre ambos porque en la pantalla que leas este texto no se notará la diferencia. 

Hoy día y para la mayor parte de los trabajos, es indiferente que envies los archivos en RGB o CMYK, puesto que las mismas prensas de impresión hacen los cambios necesarios. De hecho, es deseable que trabajes en RGB por si luego quieres usar la imagen en Internet. Si lo haces en CMYK y luego lo transformas en RGB, la imagen perderá mucha información de color. 

  • Tipografía:

A este respecto existen dos posibilidades: adjuntar la tipografía o trazarla. Por regla general, lo ideal es trazar el texto para que de esa manera no nos genere error al abrir el archivo y veamos todo tal y como lo ves en tu pantalla.

En otras ocasiones, cuando haya alguna posibilidad de que tengamos que hacer un cambio de última hora, te pediremos el archivo sin trazar y el archivo .ttf de la tipografía. 

IMPORTANTE: ten en cuenta que, si bien el cambio no debe ser muy marcado, la impresión NUNCA se verá igual que en la pantalla de tu dispositivo. Esto se debe a que cada pantalla tiene una regulación de color/brillo/contraste distinta. Haz la prueba y mira la misma foto desde tu ordenador y desde tu móvil, ¿a que se ven ligeramente distintas? Si necesitas que tu trabajo tenga un color específico, pregúntanos para darte más información sobre los registros necesarios. 

    ¿Dudas, sugerencias, aclaraciones? Déjanos un comentario

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